La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló en un reciente informe que 606 millones de mujeres se sintieron impedidas para encontrar trabajos remunerados, en el 2018, debido a sus labores de cuidado como es el oficio de ser mamá.

Afortunadamente, en nuestro país, la realidad nos muestra otro panorama y hoy encontramos cada vez más empresas que propenden políticas que apoyan la maternidad como licencias extendidas para las madres colaboradoras, acceso a lactarios, fórmulas de trabajo flexibles, home office, entre otros, que demuestran buen nivel de conciencia social en la materia y reafirman que la mujer se ha ganado espacios notables en el sector empresarial.

Como madre de 3 hijos y directora del área de Gestión Humana de Belcorp, multinacional que impulsa belleza para lograr realización personal; donde he trabajado en los recientes 25 años, he aprendido que una mujer es plena cuando encuentra equilibrio entre su vida familiar y profesional, por ende, se siente más satisfecha como mujer.

La experiencia personal y profesional me permite afirmar que la conciliación entre el trabajo en la empresa y el hogar requiere de esfuerzos, aprender a priorizar y a delegar funciones en los dos escenarios; aunque, como madres sabemos cuándo nuestros hijos realmente nos necesitan.

¿Cómo lograr este equilibrio?

En primer lugar, como madres trabajadoras y/o empresarias no podemos perder de vista nuestros anhelos o sueños personales, mucho menos, dejar apagar nuestro espíritu emprendedor que tanto nos caracteriza a las mujeres, capaces de transformar nuestra realidad y las de quienes nos rodean.

En segundo lugar, es necesario encontrar apoyo en casa, bien sea un familiar o alguien particular, para que se haga cargo de nuestros hijos, mientras estamos en la oficina; es clave que nos aseguremos de que esta persona o institución los cuidará igual a como nosotros lo haríamos.

Así mismo, es fundamental que establezcamos prioridades en ambos mundos, puesto que nos ayudará a enfocarnos en nuestros objetivos como madres y empresarias; por supuesto, hay cosas relacionadas con nuestros hijos y familias que no son negociables. Y, en tercer lugar, debemos comprender que somos humanos, tenemos varios roles y daremos lo mejor de nosotras en cada uno de ellos. No olvidemos que los momentos para recargarnos energéticamente siempre serán bienvenidos, pues se trata de un trabajo de doble turno, ¡nuestras maratones continúan en casa!

En Belcorp buscamos que nuestras colaboradoras alcancen este equilibrio, siendo conscientes de que, cuando una compañía apoya la maternidad, es mucho más productiva y competitiva. Por esto, apoyamos el desarrollo personal y profesional de nuestras madres con el cumplimiento legal del 100% de la licencia de maternidad y reintegro escalonado después de la misma; contamos con horarios flexibles, tarde de viernes y cuponera de tiempo libre; sala de lactario; brindamos permisos o asistencia directa de la empresa cada vez que sea necesario; velamos porque no exista la discriminación hacia las mujeres embarazadas y no prescindimos de ellas en procesos de selección; entre muchos otros beneficios.

Como compañía nos regimos para promover la igualdad entre nuestros colaboradores y brindarles mayores oportunidades para atender su hogar y compartir más tiempo de calidad con sus hijos, sin tener que dejar de lado sus compromisos con la empresa.

Hoy, ya mis hijos están grandes y pueden hacerse cargo de muchas responsabilidades que antes tenía. Por esto, ya comencé a pensar en otras cosas; en nietos, por ejemplo, así como a dedicarle más tiempo a mis sueños; estoy cursando un MBA y volví a mis gustos, como leer libros. Sin lugar a dudas, el oficio de ser mamá en el mundo empresarial ha sido una gran experiencia, que me ayudó a reconocer el valor que tengo como mujer y poner a prueba todas mis capacidades.

 

Por Bruna Bocci
Directora de Gestión Humana de Belcorp

Código de ética Belcorp.
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